La ventana de la socialización, de Santiago de Vigocanes



Título: La ventana de la socialización.
Autor: Santiago de “Vigocanes”


La visión actual que tenemos del perro está íntimamente ligada a los más recientes avances científicos y a la aplicación de la metodología científica a su observación y estudio. El descubrimiento del ADN o genoma mitocondrial como aquel indicador que establece el parentesco, dio como resultado una primera premisa de la definición del perro: su descendencia del lobo. En base a esta premisa se abrió un nuevo mundo en el conocimiento de la especie.

Una segunda premisa podemos ubicarla en el concepto de domesticación, de cómo aquel animal salvaje se acercó y colaboró con unos primitivos asentamientos humanos llegando a formar parte de las familias. Acercamiento interesado (alimentario) y evolución de la especie a través de la selección como se demuestra en el experimento Belyaev (1).

El tiempo también es un factor determinante en esta relación entre especies distintas (la canina y la humana), en (2) Altai (Siberia) se datan restos de ADN de un fósil de un perro en 33.000 años, (2) en la Cueva de Goyet en Bélgica se encuentra restos de 36.000 años de antigüedad. Como conclusión llevamos en simbiosis muchos miles de años, tantos como para establecer una relación que nos lleva a decir que son parte de nuestra familia sin lugar a dudas.

En el contexto de lo dicho y como resultado del estudio y la observación de cachorros de perro y lobo (3), se constata que los cachorros experimentan la percepción de estímulos de su entorno durante una ventana de desarrollo de cuatro semanas conocida como período crítico de socialización.

Cuando la ventana de socialización está abierta, los cachorros de perro y de lobo empiezan a caminar y a explorar sin miedo, y durante toda su vida conservarán un sentimiento de familiaridad con las cosas con las que tengan contacto en este periodo. En esta fase, los perros domésticos pueden entrar en contacto con personas, caballos e incluso gatos, y sentirse cómodos con ellos para siempre. Pero a medida que avanza este período, el miedo aumenta y después de que se cierra esta ventana, las imágenes, sonidos u olores nuevos provocarán una respuesta de miedo y recelo, y en consecuencia el impulso del animal a defenderse por todos los medios, incluyendo atacar. Su respuesta más común es la huida delante de aquello que representa una amenaza, inclusive cuando se trate de una gran pluma de ave o una bolsa llevadas por el viento...

Sabemos que el instinto de supervivencia se manifiesta huyendo o atacando dependiendo del animal, de las circunstancias del entorno y del tipo de amenaza. Tratamos a una cachorrita que manifestaba miedo y ladraba delante de determinado tipo de papeleras urbanas…

Mediante las citadas observaciones se confirma que tanto los cachorros de lobo como los de perro desarrollan el sentido del olfato a la edad de dos semanas, el del oído a las cuatro semanas, y el de la vista a las seis semanas, como promedio.

Sin embargo, estas dos subespecies entran en el período crítico de socialización a edades distintas. Los perros comienzan este período a las cuatro semanas de edad, mientras que los lobos lo hacen a las dos semanas de edad. Por tanto, cada especie experimenta el mundo durante ese transcendental mes de manera muy distinta, y esto probablemente conduce a caminos de desarrollo diferentes.

Han comprobado que los cachorros de perro sólo comienzan a explorar y a caminar después de que los tres sentidos, el olfato, el oído y la vista, están funcionando, lo cual les ahorra bastantes sustos.

En general, resulta bastante sorprendente cuán diferentes son los perros de los lobos a esa temprana edad, teniendo en cuenta lo cercanos que están genéticamente. A mi me gusta comentar a los alumnos que el perro es una subespecie del lobo pero podemos decir que son prácticamente diferentes en su comportamiento, conocer su origen es fundamental para entenderlos pero uno es un animal salvaje y otro es parte de nuestra familia.

Estas experiencias asociadas al desarrollo que viven los cachorros de lobo y de perro los sitúan en caminos muy diferentes en lo que se refiere a la capacidad de formar lazos sociales con individuos de especies distintas como somos nosotros.

Debemos darle la importancia que tiene este breve, intenso y fundamental periodo en la vida de nuestro perro. No debemos separar a las crías de su madre antes de la séptima o octava semana de vida. Conocer la existencia de esta ventana que se cierra a edad muy temprana implica aplicar lo que sabemos hacer en socialización. Tenemos que incorporar el concepto de prevención en un buen desarrollo de la psique de nuestro perro.

Santiago de Vigocanes



Referencias:
(1) Instituto de Citología y Genética de Novosibirsk, Rusia.
(2) Instituto de Biología Molecular y Celular de la Federación Rusa.
(3) “UMass Amherst Study May Explain Why Wolves are Forever Wild, But Dogs Can Be Tamed”, doctoral research by evolutionary biologist Kathryn Lord University of Massachusetts.

 

 


Adiestramiento y educación de perros como terapia para niños autistas



En Vigocanes adiestramos y educamos a perros como terapia para niños autistas, nuestro trabajo es con los perros en el seno de la familia, los padres tienen una participación activa y seguimos las indicaciones que nos realicen los profesionales que tratan al niño.

Los perros, además de excelentes animales de compañía, se han convertido en una de las mejores terapias para personas con diferentes tipos de problemas, tanto físicos como psicológicos.

-          Confianza: gracias a las terapias con perros los niños aumentan su confianza en sí mismos y se enfrentan a sus miedos.
-          Comunicación: es una buena forma de desarrollar su capacidad de comunicación y para sociabilizarse con otros seres vivos.
-          Afectividad: gracias a los perros el nivel de afectividad del niño se amplía notablemente.

El autismo es una enfermedad, que dependiendo del grado, impide a los niños desarrollar muchas de las actividades propias de su edad. Relacionarse con otras personas, con animales o simplemente meterse en una piscina, son cosas inconcebibles para este tipo de niños.

Mejora el nivel de comunicación y sociabilidad

Sin embargo, en los últimos años se ha conseguido gracias a los perros que estos niños consigan un mayor nivel de confianza en sí mismos, enfrentándose poco a poco a sus miedos y logrando superar ciertos problemas que podrían parecer nimios, pero que para ellos resultan tremendamente importantes.

El déficit de comunicación de este tipo de niños y su escasa capacidad para sociabilizar con el resto de personas se puede reducir gracias los perros, ya que con ellos la manera de comunicarse es bien diferente. En ocasiones solo es necesario darles una orden con una palabra para que el perro obedezca y esto ayuda a que los niños se sientan más seguros, interactuando con otro ser vivo de una manera que para ellos es completamente desconocida.

Favorece el desarrollo emocional del niño

Los niños que padecen autismo requieren de unos niveles de rutina muy altos para sentirse tranquilos y controlar todo lo que sucede a su alrededor, de lo contrario se estresan porque se altera el orden de las cosas.

La aparición de un perro consigue que este orden y esta rutina se altere pero sin hacerle daño al niño, todo lo contrario, se estimula su capacidad de afecto, pierden el miedo a los animales, consiguen mayor confianza al ver que el animal les devuelve ese afecto y que tenerle cerca no les provoca ningún daño.

El perro se convierte en la herramienta para llevar a cabo otra serie de ejercicios y terapias que favorecen el desarrollo del niño autista.

Vigocanes educación y adiestramiento de perros de terapia: canisvigo@gmail.com

Vigocanes Formación acaba de adaptar su Curso de Educador/adiestrador canino Rev006 al Real Decreto 1037/2011, de 15 de julio, por el que se complementa el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, mediante el establecimiento de siete cualificaciones profesionales de la familia profesional Seguridad y Medio Ambiente

Vigocanes Formación acaba de adaptar su Curso de Educador/adiestrador canino Rev006 al Real Decreto 1037/2011, de 15 de julio, por el que se complementa el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, mediante el establecimiento de siete cualificaciones profesionales de la familia profesional Seguridad y Medio Ambiente.

Nuestra formación está en continua modificación, está norma legislativa supone un avance dado que hasta la fecha no existía nada al respecto. Ahora nuestra formación propia se certificará como adaptada a la legislación vigente y se inscribirá el Diploma acreditativo en el Libro de Registro de Vigocanes Formación.

Os apuntamos un resumen de esta adaptación.



CUALIFICACIÓN PROFESIONAL: Adiestramiento de base y educación canina
Familia Profesional: Seguridad y Medio Ambiente
Nivel 2, Código SEA531_2, Versión 5, Situación RD 1037/2011
Competencia general: Adiestrar al perro con técnicas de aprendizaje y modificar conductas no deseadas para lograr la convivencia social, acorde a lo requerido por su dueño y/o persona responsable, así como, realizar cuidados higiénicos y prestar primeros auxilios al mismo, teniendo en cuenta los riesgos laborales y el bienestar animal.

Unidades de competencia

UC1741_2: Adiestrar al perro con técnicas de adiestramiento de base.
UC1744_2: Realizar labores de primeros auxilios aplicados a perros.
UC1743_2: Realizar labores de cuidados e higiene canina.
UC1742_2: Modificar conductas no deseadas a perros

Entorno Profesional-Ámbito Profesional

Desarrolla su actividad profesional tanto por cuenta propia como ajena, en el ámbito de las pequeñas, medianas y grandes empresas privadas, residencias, centros de adopción de animales abandonados, clínicas veterinarias, domicilios de particulares, así como, en las administraciones públicas y/o entidades, relacionadas con la cría, adiestramiento, venta, cuidados y actividades deportivas y recreativas de perros. Su actividad, con carácter general, se desempeña de forma autónoma, aunque puede depender, circunstancialmente, de un superior jerárquico.

Sectores Productivos

Se ubica en el sector de servicios vinculado al adiestramiento y educación de perros, asociado a las actividades productivas relacionadas con: centros de alojamiento canino, recuperación y reproducción, centros de adiestramiento de perros, clubes de razas de perros, empresas y/o entidades asociadas a la seguridad, protección civil y actividades recreativas-deportivas relacionadas con el mundo canino.

Ocupaciones y puestos de trabajo relevantes

Adiestrador-educador canino.
Auxiliar de centros de adopción de perros.
Auxiliar de perreras.
Auxiliar de tiendas de venta de perros.
Auxiliar de residencias caninas.

Formación Asociada (330 horas )

MÓDULOS (UNIDADES DE COMPETENCIA)

1.- Técnicas de adiestramiento de base aplicadas a perros. (150 h)
2.-  Primeros auxilios aplicados a perros. (60 h)
3.-  Cuidados higiénicos aplicados a perros. (30 h)
4.-  Modificación de conductas no deseadas a perros. (90 h)


Nota de la Administración: Los alumnos que han inciado el Curso Rev005 serán igualmente beneficiados de esta adaptación.

Los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo

La empatía, aquella cualidad hasta ahora tan humana de identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro, parece que también es cosa de perros.

Un estudio de Dra. Deborah Custance y la investigadora Mayer Jennifer, ambas del Departamento de Psicología de la Universidad de Goldsmiths, muestra que los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo. Eso significa que se manifiesta en los perros una especie de altruismo emocional, son capaces de detectar el sufrimiento de las personas y reaccionan ante este brindando comfort.

La intuición que tienen las personas que conviven con perros de que estos animales son sensibles a sus sentimientos parece confirmarse por un reciente estudio. Los perros reaccionan al dolor humano de una manera sumisa que se ajusta a proveer alivio, como si el verdadero entrenamiento biológico de esta especie fuera la empatía.

Un experimento realizado por psicólogos de la Universidad de Goldmsiths en Londres probó a 18 perros en distintas situaciones, con sus dueños y extraños, en las que los voluntarios aparentaron llorar, susurrar o tararear y hablar. Los perros reiteradamente reaccionaron a los simulacros de llanto, acercándose a estas personas y buscando iniciar contacto físico.

“El tarareo fue diseñado para ser un comportamiento relativamente nuevo, que podría provocar la curiosidad de los perros. El hecho de que los perros diferenciaron entre el llanto y el tarareo indica que su respuesta no fue meramente motivada por la curiosidad”, dijo la Dra. Deborah Custance.

Los perros respondieron al llanto de una persona no obstante que no fuera su dueño, lo que parece mostrar que su respuesta fue genuinamente empática y o el resultado de la búsqueda de una recompensa o de sus propias necesidades. El hecho de que los perros reaccionen a una emoción fingida no significa que no sepan percibir nuestras emociones, ya que nuestro mismo cerebro no hace distinción entre si una emoción es simulada o la experimentamos espontáneamente, de la misma forma que no distingue del todo si vemos algo o imaginamos eso mismo.

Llevar a los perros de compañía al lugar de trabajo podría reducir el estrés y hacer la jornada más satisfactoria para los demás empleados

Es algo que desde vigocanes nos gustaría ver a diario ¿porqué no? El estrés es uno de los problemas principales de salud que se enfrenta en conjunto de la sociedad, si un mecanismo es tan efectivo para luchar contra el estrés, además de gratuito, además de beneficioso ¿porqué no utilizarlo?

Nosotros queremos añadir que también sería imprescindible la creación en esos Centros de trabajo donde puedas ir con tu perro de lugares específicos de descanso y esparcimiento adecuados para ellos, además de las adecuadas salidas para evacuar y estirarse...

Eso si que tu perro esté correctamente educado, eso es cosa nuestra y de vosotros, para no crear ningún conflicto en tu entorno laboral, aunque seguro que ese que te cae mal se lleva algún gruñido... (esto comentado en tono distendido, no debemos potenciar la agresividad de nuestros perros en ningún caso).

Un estudio reciente de la Universidad Commonwealth de Virginia encontró que los empleados que llevaron a sus perros al trabajo, experimentaron niveles más bajos de estrés a lo largo de la jornada de trabajo, reportaron mayores niveles de satisfacción en el trabajo, y tenían una percepción más positiva de su empleador.

"Puede ser una ventaja aquí", dijo Randolph Barker, profesor de negocios en la UCV y autor principal del estudio. "Es un beneficio de bienestar en la empresa, de bajo coste para la empresa, y podría además ser una oportunidad de reclutamiento (para las empresas)."

El estudio se realizó en el período de una semana en Replacements, Ltd., una empresa de fabricación de vajillas en Greensboro, Carolina del Norte. Setenta y cinco de los empleados de la empresa participaron en el estudio y fueron divididos en tres grupos: 18 dueños de perros que llevaron a sus perros a la oficina cada día, 38 empleados propietarios de perros, que no los llevaron a la oficina, y 19 empleados que no poseían mascotas.

Al comienzo del día, a todos los participantes del estudio se les tomó una muestra de saliva para determinar los niveles basales de Cortisol, una hormona que mide el estrés de una persona. No se observaron diferencias notables en los niveles iniciales de estrés a través de todos los empleados.

Pero a medida que la jornada de trabajo avanzaba, Barker encontró notables diferencias entre los niveles de estrés de las personas con y sin perros a su lado.

Barker luego midió el nivel de estrés de los miembros de cada grupo en cuatro ocasiones diferentes durante el día y se encontró que los trabajadores acompañados por sus perros fueron los que mostraron la menor cantidad de estrés en todos los momentos de la jornada de trabajo. El grupo más estresado resultó ser el de los dueños de perros que dejaron a sus mascotas en casa.

Sin embargo, Los beneficios van mucho más allá de reducir el estrés de los trabajadores, dijo Barker. Los propietarios de perros a los que se les permitió llevar su perro al trabajo mostraron una mayor percepción de alto apoyo organizacional (la sensación de que su empleador se preocupa por su desarrollo personal y profesional).

Comentarios de los participantes en el estudio indicaron una serie de otros posibles beneficios, incluyendo una mayor productividad, una mayor moral de los empleados, y una mayor cooperación con los compañeros de trabajo, dijo Barker.

"Los perros fueron un energizante de la comunicación", dijo Barker. Los perros en la oficina tienden a suscitar conversaciones entre personas con y sin mascotas, y con los perros en la oficina "las personas que no solían hablar entre sí, estaban ahora más relacionadas", dijo Barker.

Casi la mitad de los que trajeron sus perros a la empresa reportaron un aumento de la productividad, mientras que el resto no mostró ninguna diferencia notable en su rendimiento en el trabajo diario. Una mayoría (80 por ciento) de los que no trajeron los perros a la empresa no reportaron ninguna disminución de la productividad en la oficina, y 25 por ciento dijo que los perros afectaron positivamente la productividad.

Barker dijo que hay varios aspectos que las empresas deben considerar antes de autorizar una política de perros en la empresa, incluyendo si las mascotas tienen buen comportamiento o no, si los empleados pueden tener alergias a las mascotas o miedo a los animales, y también la cultura organizacional de la empresa.

Los resultados del estudio sobre el efecto positivo de los perros en el lugar de trabajo, no sorprenden a Replacements, Ltd.

"Esto no es nada nuevo para nosotros", dijo Lisa Conklin, Gerente de Relaciones Públicas de Replacements, Ltd.

Replacements, Ltd., autorizó una mascota en la política de la empresa hace 17 años atrás cuando el fundador y CEO Bob Page recibió un perro de su propiedad y no quería dejarlo sólo en casa.
Los clientes también pueden participar en la diversión. En el exterior de la tienda hay un cartel alentando a los clientes a traer a la tienda cualquier mascota bien educada, dijo Conklin.

Fuente: prevention-world.com

Perros y discapacidades: posible y beneficioso

Hemos tenido la fortuna de compartir nuestro trabajo de educadores caninos con María, Paulo y su perrita Tola. Gratificante han sido las sesiones y su resultado, sabéis que educamos tanto a los humanos y a sus perros en el entendimiento mutuo y la convivencia. Nuestros idiomas y familias animales son diferentes, por lo tanto también los son nuestras culturas y formas de expresarnos.

Sabemos, y todo lo que os trasmitimos desde Vigocanes tiene una base científica siempre, que la convivencia con perros es beneficiosa para las personas en las diferentes edades (niñez, adolescencia, juventud, vejez) y fases (enfermedades, depresiones, traumas, bajones, cambios de dirección..) por las que transitamos a lo largo de nuestras vidas. Hablamos de edades porque hemos de asumir que nuestros perros tienen un ciclo vital más corto que el nuestro y es más que posible que algunos o muchos de ellos pasen a lo largo de nuestras vidas dejando cada uno de ellos una huella indeleble.

Pero ¿y la convivencia de perros con personas con discapacidad? ¿es posible? ¿es beneficiosa? Nosotros afirmamos rotundamente que SI.

En nuestras clases os decimos que los perros llevan miles de años entre nosotros y observándonos, un movimiento de nuestros ojos, una cambio en nuestra sudoración, un dedo en alto son gestos suficientes que provocan refuerzo o rechazo.... Esa es la base de la construcción (siempre en positivo y con refuerzo progresivo) de nuestra relación, seamos personas con discapacidad o no.

Llevamos tiempo trabajando con personas con discapacidades y sus perros con un resultado excelente, el lazo humano perro se establece sólido y la relación siempre es beneficiosa para ambas partes.

Desde Vigocanes os decimos si os gustan los perros ¡adelante! Y si necesitáis un refuerzo o una base para una buena relación con vuestro perro poneros en contacto con nosotros.

Un regalo de una alumna muy aplicada


Cada perro un individuo diferenciado

La pasada semana hemos estado con setenta niños y niñas de tres, cuatro y cinco años, de los ciclos de preescolar del Colegio Don Bosco (Salesianas).

Además de una exhibición de adiestramiento canino donde nuestros perros se han comportado excelentemente recibiendo de una forma sosegada -tal y como les enseñamos a los niños- muestras de entusiasmo y risas de nuestro grupo de pequeños, les hemos enseñado como comportarse al saludar a un perro de una forma amena y con ejercicios prácticos. Para nosostros es importante prevenir las mordidas de perros a niños.
Muchos de los niños se han convertido en pequeños adiestradores por un momento, la interacción con nuestros perros ha sido asombrosa.

Felicitar a los profesores y padres porque el comportamiento de los setenta niños durante la sesión ha sido de los más correcto, han atendido a nuestras indicaciones y a las de su profesores, seguro que todos ellos serán muy buenos ciudadanos.

Para Vigocanes cada perro es un individuo diferenciado, partimos de esa premisa al empezar nuestro trabajo con un perro y su propietario y así se lo hemos trasmitido a todos estos pequeños.

Terapia asistida con perros. Proyecto "Perro feliz"


El Proyecto "Perro feliz" nace en Vigocanes con vocación de servicio. Se trata de dar soporte como educadores caninos a todos aquellos profesionales que quieran incorporar a perros a sus áreas terapéuticas.

Podéis contactar con nosotros y hablarnos de vuestros proyectos. La asociaciones y los gabinetes también tenéis un espacio relevante en "Perro feliz".

Nuestro código deontológico nos dice que debemos evitar la sobreexplotación de los perros y prevenir el estrés en su trabajo.


Algunos beneficios de la terapia con animales:

Empatía: la relación con el animal favorece el hecho de ponerse en la situación de los demás.



Enfoque exterior: los animales ayudan a las personas que tienen una enfermedad mental, que tienen baja autoestima, depresión, etc., a cambiar el enfoque de su ambiente, logrando que piensen y hablen de los animales, en vez de sus problemas.


Relaciones: pueden abrir un cauce de comunicación emocionalmente seguro entre su terapeuta y el paciente.


Aceptación: tienen una manera particular de aceptar a las personas sin calificarlas. No miran cómo luce o qué cosas dice.


Entretenimiento: la presencia de un animal da diversión a las personas. Ideal para geriátricos.


Socialización: estudios han demostrado que las visitas que los animales hacen a las instituciones, ofrecen mayor socialización entre las personas del lugar. Se muestran más alegres, más sociables con los demás, disminuyen la ansiedad y estrés y mejora el estado de ánimo.


Estímulo mental: ocurre porque se incrementa la comunicación con otras personas, ayudando a la evocación de recuerdos. En instituciones con pacientes con depresión, la presencia de un animal ayuda a aclarar la atmósfera, incrementando la distracción, alegría y el juego, que disminuyen sus sentimientos de aislamiento.


Beneficios fisiológicos: muchas personas se sienten relajadas cuando los animales están presentes y se produce una disminución de la presión sanguínea; puede existir también un fortalecimiento de los músculos y una mejora en la recuperación de enfermedades del corazón.

Los perros comprenden las intenciones de las personas igual que los bebés

El comportamiento sociocognitivo de los canes se asemeja al de un niño pequeño, según un nuevo estudio.
Si alguna vez ha sonreído con indulgencia ante alguien que habla expresivamente a su perro como si el animal pudiera entenderle, quizás cambie de opinión después de leer estas líneas. Una investigación publicada en Current Biology sugiere que la receptividad canina para la comunicación humana es sorprendentemente similar a la de los niños de 6 meses a 2 años de edad. Y nadie se burla de una persona que habla con un bebé...

El hecho es que, según los autores del estudio, pertenecientes a la Academia Húngara de Ciencias, los perros no solo captan las palabras que decimos, sino también nuestra intención. «Evidencias crecientes apoyan la idea de que los seres humanos y los perros comparten algunas habilidades sociales, y el funcionamiento social-cognitivo de los perros se asemeja al de un niño de 6 meses a 2 años de edad en muchos aspectos», explica József Topal (Family Dog Proyect), responsable de la investigación. «La utilización de señales ostensibles es una de estas características: los perros, así como los bebés humanos, son sensibles a las señales que indican la intención comunicativa». Esas señales incluyen el abordaje verbal y el contacto visual.

El equipo de Topal presentó a los perros unas grabaciones en vídeo de una persona dirigiéndose a una de dos macetas de plástico idénticas, mientras un rastreador ocular capturaba información sobre las reacciones de los perros. En una condición, la primera persona miró directamente al perro, dirigiéndose a él en una voz aguda con «¡Hola perro!». En la segunda, la persona dijo lo mismo en un tono bajo y evitó el contacto visual.

Los resultados muestran que los animales eran más propensos a seguir las imágenes y mirar a la maceta cuando la persona expresaba una intención comunicativa. «Nuestros hallazgos revelan que los perros son receptivos a la comunicación humana de una manera que se ha atribuido hasta ahora solo a los bebés», indica Topal.

Como sucede a menudo en la investigación, los resultados, sin duda, confirman lo que muchos propietarios y entrenadores de perros ya saben. Cabe destacar, sin embargo, que es el primer estudio en utilizar la técnica del seguimiento de los ojos para estudiar las habilidades sociales de los perros, de forma que «fuimos capaces de obtener una mirada de primera mano de la forma en que sus mentes están trabajando», ha dicho el investigador. «Creemos que el uso de esta nueva tecnología de seguimiento ocular puede darnos muchas más sorpresas».

Desde nuestra perpectiva el estudio del perro está en plena ebullición, en varios lugares del mundo se están realizando trabajos, todos ellos dentro del método científico de análisis, que seguro que ampliaran nuestros conocimientos sobre unos animales que forman ya parte de nuestra familia desde hace miles de años. Muchos de estos hechos empíricamente demostrados formaban ya parte de nuestras modestas observaciones del día a día con nuestros perros.

Perros reactivos

Todos nosotros nos hemos encontrado alguna vez cuando paseamos con nuestro perro con otro que manifiesta "agresividad" o excitabilidad al acercarnos en forma de ladridos, lanzamientos hacia adelante, bocados al aire y otras señales, eso es un perro reactivo.

La reactividad en psicológica se define como un fenómeno por el cual los individuos alteran su comportamiento o conducta cuando sospechan que están siendo observados. Los cambios que se producen pueden ser positivos o negativos, y dependen de la situación.

Existen varias formas y niveles de reactividad. La reactividad no es un fenómeno que se limite únicamente a los cambios derivados del mero hecho de estar siendo observado; también puede hacer referencia a todas aquellas situaciones en las que se produce un cambio en el comportamiento para satisfacer las expectativas de un observador.

Cuando hablamos de perros reactivos nos referimos a aquellos que manifiestan una conducta nerviosa, de ladrido o agresiva cuando se aproximan a otros perros. La distancia en la que se produce esta "reacción" o la intensidad y gravedad de la misma la clasificará en varios niveles y formas.

Para nosotros cada perro es un individuo diferenciado a pesar de que pertenezca a una raza y tenga por ello algunos de sus caracteres más o menos definidos (temperamento, vitalidad, instintos, etc.) por lo tanto cada reactividad debe ser tratada de una forma individualizada y con la colaboración de los propietarios del perro.

Normalmente la reactividad no se da como un fenómeno aislado sino que está rodeada o sumergida de otras problemáticas en el automundo del perro en cuestión.

Trabajar para que el paseo con correa sea una experiencia agradable para ambos, que el perro gane autocontrol y sepa como saludar y relacionarse con sus congéneres (señales de calma) son la base en la que se sustenta un adecuado tratamiento de este problema. El saber anticiparnos a sus reacciones también juega un papel importante en una resolución satisfactoria.

¿Qué piensan los perros?

¿Cómo ve el mundo? ¿Qué le dicen sus sentidos? ¿Por qué es tan sensible a las emociones de su amo? Una psicóloga se hizo estas preguntas y se puso a investigar a estos «oportunistas manipuladores» que, no obstante, pueden hasta salvarnos la vida al detectarnos precozmente un tumor. Estas son sus fascinantes conclusiones.



Pero, antes de introducirnos en su mente, conviene saber cómo se «fabrica» un perro. Para ello bastan unos pocos ingredientes. Necesitaremos lobos, humanos, interacción y tolerancia mutua. Se mezcla todo y se espera... unos doce mil años (más de 30.000 según recientes descubrimientos). Llevan más de 30.000 años observándonos,¿ los miramos nosotros?


El perro comparte el 99,6 por ciento de su ADN con el lobo. Las comunidades humanas prehistóricas producían gran cantidad de residuos. Los lobos descubrieron esta fuente de alimento. Con el tiempo, los humanos tomaron algunos lobeznos como mascotas. Pero la idea de que los perros nos toman por su manada es errónea, advierte Horowitz. «El lenguaje que emplean muchos adiestradores -macho alfa, dominio, sumisión- reduce el tipo de comprensión que podemos tener de los perros, cuya relación es menos jerárquica de lo que se creía. Atienden nuestras órdenes porque somos proveedores de comida, no porque seamos alfa. Los perros son oportunistas sociales. Para ellos, los humanos somos una herramienta multiusos que les resuelve muchos problemas: les damos cobijo, alimento y compañía. Y saben cómo manipularnos para conseguir lo que quieren.» El perro es una subespecie del lobo, Canis Lupus Familiaris, eso no quieres decir que sea un lobo. Se puedes afirmar que el adiestramiento como ciencia conductual (Skinner) empieza recientemente desde estos descubrimientos: dominancia, jerarquía, alfas y betas, son conceptos que nacen de la observación de las manadas de lobos. Ahora observamos y estudiamos a los perros en si mismos pero sin perder la perpectiva de sus orígenes.


Los perros nos miran a los ojos. Nos inspeccionan en busca de información con descaro. Los lobos, sin embargo, evitan el contacto visual; lo consideran una amenaza. La capacidad del perro de buscarnos la mirada fue uno de los primeros pasos en su domesticación: escogimos a quienes nos miraban. Luego empezamos a diseñarlos. Los perros originales eran chuchos mestizos. Pero muchos de los canes actuales son el resultado de cientos de años de cría dirigida. O quizás fueron ellos quienes nos escogieron a nosotros... una de las teorías de como se incia la domesticación dice que algunos lobos se acercaron a los asentamientos humanos porque obtenían comida con relativa facilidad, luego los humanos nos percatamos que nos podían sevir para algunas utilidades, caza, protección de ganado, transporte, compañía..., y empezó la historia de esta cooperación.


Existen unas 150 variedades. Quien busque un perro con pedigrí se encontrará con un listado similar al de las prestaciones de un coche, pero los perros de pura raza son más susceptibles a enfermedades hereditarias, como displasia, dolencias cardiacas o narcolepsia. Es el precio que hay que pagar por un patrimonio genético cerrado. Los perros callejeros son más sanos, más adaptables y menos maniáticos. En cuanto a la agresividad, es relativa. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el pastor alemán encabezaba la lista de perros agresivos; hace años se denostaba a los rottweiler y los dóberman; hoy, la bestia negra es el pitbull. Todos somos agresivos, los humanos estamos en la cima de la evolución entre otras cosas por nuestra agresividad, los estudios más recientes al respecto dicen que no hay perros agresivos, clasificados por razas, sino dueños irresponsables. Adecuada socialización, acudir a un profesional (adiestrador, etólogo o educador) desde el principio de nuestra convivencia con un perro, seguro que solucionaría esta terrible historia de mordidas a humanos y muertes. Difundir la cultura del perro ("Choque de culturas que diría Jean Donalson") en especial entre los niños en la escuelas es uno de los pilares para construir una cooperación adecuada con esta parte de nuestras familias.

«Su clasificación tiene que ver más con la percepción pública que con su naturaleza -matiza Horowitz-. Cualquier perro puede ser peligroso si su dueño es un insensato. En investigaciones recientes se ha descubierto que el teckel es el más agresivo. Pero es muy fácil meter a este perrito gruñón en una bolsa y llevarlo a donde se quiera.»


Para los perros, los humanos somos el olor que despedimos. Cualquier prenda es un hediondo tesoro. Ni siquiera es necesario que toquemos los objetos para que huelan a nosotros. Por nuestros efluvios, el perro sabe si hemos comido un bocadillo, practicado el sexo o corrido un par de kilómetros. Es capaz de olernos la ansiedad, la tristeza o el miedo. «Las emociones huelen porque conllevan cambios fisiológicos y metabólicos, sudoración, alteraciones del ritmo cardiaco y glandulares. Los canes que conviven con personas epilépticas saben prever los ataques de esta enfermedad. Y se está adiestrando a perros para que reconozcan los olores bioquímicos que desprenden los tejidos cancerosos. Se ha demostrado que detectan con una tasa de acierto superior al 95 por ciento los cánceres de mama, colon, pulmón y melanomas.»


Los perros también distinguen los cambios de tono en el habla humana si se trata de una orden o de una súplica. Y son capaces de identificar decenas de palabras: un total de 1.022, en el caso de Chaser, un border collie cuya habilidad está siendo estudiada para entender los mecanismos neuronales gracias a los cuales los bebés adquieren el lenguaje. Algunos científicos comparan la edad mental de un perro espabilado con la de un bebé de tres años. Son muy gestuales en el sentido que perciben nuestros gestos con gran intensidad.


También pueden desenmascarar las malas intenciones. «Son sensibles a los cambios de olores que se producen con el estrés, también notan la tensión de los músculos y cuando se acelera el ritmo respiratorio. En realidad, algo similar a un detector de mentiras. Además, las personas de poco fiar suelen mirar furtivamente. Los perros notan esa mirada», asegura la psicóloga. Pero si ve un arma, el perro no se siente tan amenazado como interesado por saber si le cabe en la boca. Un estudio demuestra que existe una correlación entre los niveles de testosterona en los hombres y los de cortisol en los perros. El cortisol es la hormona del estrés. A más testosterona del dueño, más estrés de su perro. Por el contrario, si la convivencia entre ambos es buena, el beneficio es mutuo: en los humanos suben las endorfinas (placer), la oxitocina y la prolactina (sociabilidad), por lo que se reduce el riesgo de depresión; en los canes se ralentiza el ritmo cardiaco.


Los perros, a su vez, experimentan el día con gran intensidad. Nosotros somos su principal fuente de información sobre el tiempo: les organizamos la jornada ajustándola a la nuestra y los rodeamos de rituales. Pero, además de estas pistas, llevan un marcapasos cerebral situado en el hipotálamo llamado «núcleo supraquiasmático», que les sirve de reloj, y tienen otros mecanismos muy sutiles. El aire de una habitación indica en qué punto del día nos encontramos. Nosotros no lo percibimos, pero existen microdesplazamientos de aire caliente que se forman al acabar el día y que se deslizan de las paredes hacia el techo





«Los perros perciben muchos más detalles que nosotros, pero carecen de visión de conjunto. Aprenden, pero no saben generalizar. Experimentan, pero no examinan sus propias experiencias. Piensan, pero no consultan sus propios pensamientos», explica Horowitz. «También perciben cuándo están en peligro ellos o sus dueños. Pero al mismo tiempo son capaces de sobreponerse a su instinto de conservación para salvar a otro perro o persona. Y sienten angustia. Experimentan el abandono y la soledad de un modo intensísimo. Finalmente, tienen una conciencia intuitiva de su propia mortalidad. Cuando se están muriendo, hacen grandes esfuerzos para alejarse de su familia, canina o humana, y retirarse a un lugar apacible.»

Coaching dog

Desde ahora os ofrecemos cursos de coaching dog para grupos o individualizados.

Coaching dog es el trabajo que realizamos con los propietarios para que, con ayuda del "coach", adquieran conocimientos y desarrollen habilidades que les permitan conseguir una relación con su perro mucho más positiva. Coach significa "entrenar" en el sentido de "dirigir" o "instruir" y "entrenar" a alguien para que desarrolle unas habilidades específicas.

Además, vemos como algo fundamental el que dicha persona se independice del coach lo antes posible si es ése su deseo; es decir, que adquiera todos los conocimientos necesarios, sin secretos, para poder solucionar sin ayuda cualquier eventualidad que pudiese surgir en el futuro.

Dotar, por tanto, a los propietarios, de las herramientas necesarias para manejar la relación con su perro de forma adecuada es para nosotros lo más importante. De esta forma, el trabajo con el perro habrá tenido un éxito duradero y habrá merecido la pena para el propietario.

Pretendemos conseguir, finalmente, que la relación se enriquezca y sea totalmente gratificante, que el perro pueda acompañar al dueño a cualquier parte, y que el dueño pueda controlarle en cualquier situación evitando así riesgos y molestias para los demás. Un perro educado es un perro feliz y libre. Y su dueño se verá profundamente satisfecho.

Intoxicaciones y Picaduras

INTOXICACIONES

El perro es curioso por naturaleza, y más aún si se trata de un cachorro o un perro adulto juguetón. Debido a esta curiosidad sumado a si sus dueños no toman las precauciones debidas...nuestro perro podría correr peligro de muerte.

SÍNTOMAS DE ENVENENAMIENTO

Los Síntomas pueden diferir ampliamente en cada caso de intoxicación, no obstante, hay algunos signos generales: dolor intenso, vómitos, nauseas. presentar delirio, colapso o inconsciencia. Problemas de respiración, y según el tóxico, presentar parálisis y convulsiones. Otros contraen las pupilas o las dilatan. y otros incluso suelen provocar quemaduras, decoloramiento de piel de la cavidad bucal y/o faringe.
Cualquier signo de trastorno o funcionamiento anormal de un animal, hasta ese momento sano, puede ser indicación de intoxicación.

Contaminación del pelaje:
Si a nuestro perro se le ocurrió darse un baño de pintura debemos actuar de inmediato, para ello nunca deberemos usar disolventes, quitamanchas, detergentes concentrados o suavizantes. Para eliminar la pintura o el alquitrán primero se suaviza con vaselina y se corta el pelo enredado y fuertemente contaminado. A continuación se lava la zona afectada con champú para perros y se limpia minuciosamente.

Medidas a Tomar
Si sorprendemos al animal comiendo alguna sustancia tóxica deberemos:
- Inmobilizarlo.
- Ubicar la sustancia ingerida e identificar los componentes en el envase (mientras más rápido se sepa que fue lo que se ingirió, más rápido se podrán tomar las medidas de auxilio)
- Llamar de inmediato al veterinario por si debemos aplicar alguna medida de primeros auxilios (como inducir el vómito, dar de beber algo, etc. Es importante recalcar que cualquiera de estas medidas varían mucho dependiendo del tóxico ingerido por lo que no se pueden aplicar si se desconoce la causa del envenenamiento. En algunos casos el vómito retardaría la absorción, en otros podría causarle la muerte) .
- llevarlo de inmediato al veterinario, junto con una muestra del tóxico y el envase del mismo.
Medidas de Prevención:
- Elegir con responsabilidad las platas del jardín, ya que algunas pueden resultar tóxicas no sólo para el perro, sino además para los niños.
- Hay que evitar que el perro toque cadáveres de animales como roedores, o palomas pues pudieron haber sido envenenados.
- Es necesario tener especial cuidado de dejar fuera del alcance de su perro algunos productos de uso común en el hogar como:
- Detergentes y desinfectantes: Pueden producir lesiones purulentas, húmedas en las almohadillas plantares y digitales al caminar sobre suelos mojados con estos productos. Además si es ingerida puede producir salivación, depresión, y vómitos. Según la susceptibilidad del perro puede ser más grave.

Medicamentos

Pueden producir estragos dependiendo de cual sea. Recordemos que algo bueno para humanos puede ser mortal para los perros.
- Los venenos contra babosas y caracoles, los raticidas y pesticidas son mortales.
Que no hay que hacer:
- Dar agua, leche o un lavados gástrico sin antes conocer el tóxico (ello podría agravar las lesiones y la intoxicación al facilitar su absorción)
- Hacer vomitar en caso de ingestión de productos corrosivos, de petróleo y sus derivados, en caso de coma, convulsiones, trastornos respiratorios graves...ellos podría agravar las lesiones o extenderlas a otros órganos por una falsa deglución.
- Dar un purgante sin conocer el tóxico; algunos purgantes facilitan la absorción digestiva o tienen propiedades parecidas por lo que agravarían los síntomas.
- Limpiar o lavar el pelaje del perro impregnado de gasolina o petróleo con un disolvente orgánico, lo que facilita la absorción.

Tipos de Tóxicos:

Agentes corrosivos: destruyen o descomponen rápidamente los tejidos corporales al ponerse en contacto con ellos.
Síntomas generales: Inmediatamente hay dolor intenso y quemante en la boca, esófago y estómago, seguido de nauseas y vómitos, la deglución y respiración se hace difícil. El estómago se distiende, sube la temperatura. Si se examina la boca se encuentran zonas quemadas, e incluso sangrantes.

Agentes Irritantes: No destruyen los tejidos corporales pero causan gran inflamación en la zona que ha establecido el contacto.
Síntomas Generales: Los irritantes causan nauseas, vómito y diarrea. El vomito y materias fecales incluyen sangre.

Agentes Depresores: Son aquellos que deprimen la actividad del sistema nervioso.
Síntomas Generales: A un comienzo tienen efecto estimulante, luego aparecen síntomas como de retardo y disminución de lo movimientos respiratorios, ruidos roncantes, piel húmeda y fría. Hay relajación de músculos y las pupilas pueden estar dilatadas o contraídas.

Agentes Excitantes: Estimulan el sistema nerviosos central.
Síntomas Generales: luego de ser ingeridos causan delirio, sensación de asfixia e incapacidad de respirar, piel seca y caliente. Pulso rápido, convulsiones y dilatación o contracción de las pupilas.

PICADURAS Y MORDEDURAS.

En verano el perro goza con paseos al aire libre y se convierte en el compañero infaltable de paseos por el campo o pic nic de fin de semanas. Es en esta época cuando su perro puede tener encuentros cercanos con insectos.

LAS AVISPAS, ABEJAS Y AVISPONES

La picadura de ambas especies si es única, es generalmente inocua (siempre y cuando el perro no sea alérgico), pero si el perro es atacado por un enjambre puede ser fatal.
Luego de haber sido picado aparecerá una pápula que rodea la zona, por lo general existirá dolor.
La picadura se vuelve muy peligrosa cuando esta ha sido por dentro del hocico (por la costumbre de querer cazarlas), pues la hinchazón de la región de la laringe puede provocar la asfixia.

Síntomas:
Si son pocas las atacantes sólo pueden producir cierta rigidez y quizás elevación de la temperatura.
Ante cualquier síntoma de carácter anormal, debe acudir de inmediato al clínico veterinario con su perro, pues puede ser alérgico.

Medidas a Tomar:
Lo más frecuente es que baste con aplicar una pomada antiinflamatoria para clamar el dolor y re absorver el edema. Si se produce una reacción general, pueden ser necesarios los tratamientos intensivos de un especialista.

LAS ARAÑAS

Las arañas venenosas rara vez muerden a los perros debido al pelaje que los recubre, sin embargo nadie esta libre.
- Las arañas pollito poseen un veneno que provoca algunas manifestaciones locales, escaras y ulceraciones.
- La araña de poto rojo posee un veneno de acción difusa sobre el sistema nervioso central y aparato neuromuscular. Los síntomas aparecen varias horas después con torpeza motora, sin lesión local aparente. Dolores generalizados, contracturas musculares, espasmos viscerales, vómitos, taquicardia, arritmia respiratoria.
- Las arañas de jardín: (Lycosa) Poseen un veneno que al picar produce una pequeña pápula blanquecina rodeada de una aureola. Dos o tres días se forma una escara seca que es eliminada en dos o tres semanas, dejando una ulceración profunda. Como síntomas generales, se observan dolores propagados, urticaria generalizada.

Debe acudirse al veterinario en todos esos casos en que un perro sano, luego de un paseo comience a tener síntomas raros. Recuerde que nunca sabremos el tipo de veneno con el que fue infectado, hasta quizás cuando ya sea tarde.

Curso de buenos modales caninos

¿Tira de la correa? ¿No se sienta o se tumba a tu orden? ¿No responde cuando lo llamas?¿No sabe relajarse ni estarse quieto? ¿Destroza cosas en tu casa o jardín? ¿Hace sus necesidades por todas partes? ¿Se muestra "defensor" de juguetes o comida? ¿No le gustan los niños? ¿Tiene temor delante de algunos ruidos? Si tu perro tiene alguna de esas conductas u otras que no deseamos, con nuestro curso podrás conseguir un buen perro. Queremos que disfrutes de tu perro en los paseos, en la playa, haciendo senderismo, tomándote algo en una terracita. Que se muestre relajado y seguro de si mismo en cualquier situación. El curso se desarrolla en diez sesiones y en varios emplazamientos. Lo adaptamos a las características de tu perro. Al finalizar el curso os entregamos un Diploma de "Buenos modales caninos".

Los "perrhijos"


Os hemos traído hasta este espacio un interesante estudio sobre los "perrhijos". Además del neologismo, nos quedamos con los desastrosos efectos que el antropomorfismo (identificar al perro con un ser humano) tiene sobre la psique de los perros. Un perro es feliz siendo un perro no un ser humano.

Recuerdo aquel curioso perro que observaba un día en un parque, su comportamiento era tal que ignoraba completamente a sus congéneres caninos y solo saludaba y se interrelacionaba con personas, me acerqué y su dueña me comentó "no sabe que es un perro, piensa que es un ser humano..."

"El perro es el animal doméstico por excelencia y desde las civilizaciones más antiguas han ocupado un lugar muy importante en la vida de las personas. Hoy en día, el amor desmedido por los canes los ha convertido casi en hijos, más bien en “perrhijos”.

“Por lo general, las parejas que adoptan a los perros como hijos son de nivel socioeconómico medio y alto”, de acuerdo con María Dolores Soberanes Díez y Rodolfo Vargas Bezaury, autores del estudio “Los perrhijos” y publicado por la firma De la Riva Investigación Estratégica (Méjico).

En promedio se necesita invertir 3,000 pesos (unos 175 euros) al mes en gastos del perro: entre alimento, baños, premios, ropa, consultas y medicamentos.

El gusto e interés por comprar accesorios y ropa para las mascotas también ha crecido, cada vez es más común ver a perros con suéteres, pantalones, lentes oscuros, chamarras de mezclilla, bufandas y hasta carriolas, dijeron los autores.

“Tener a un perro es más fácil que tener un hijo. No genera tantos problemas y es incondicional, te da amor y compañía sin pedir nada a cambio”, confiesa Ricardo Alegret, dueño de tres.

“Son los niños, les dan de comer con la mano, duermen con ellos, los premian con caricias, alimento, juguetes o lo que él quiera”, explica Darwin Angulo, entrenador de perros.

El “nene” de la casa

Hay personas que quieren tanto a sus perros que son capaces de hacer cualquier cosa por ellos. En México ya hay restaurantes, funerarias, hoteles y seas caninos, entre otros servicios.

Según el análisis muchos de estos animales han sido adoptados por parejas jóvenes que han decido no tener hijos o aplazar su llegada.

Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), las parejas sin hijos aumentaron de 7.7 a 8.6% entre el 2000 y el 2005. Coincidentemente a la par, el número de perros domésticos ha aumentado 20% desde el año 2000.

El amor desmedido hacia los perros puede caer en un extremo y generar “ansiedad por separación”, enfermedad psicológica que provoca que los animales se vuelvan dependientes de sus dueños, de acuerdo con especialistas.

El veterinario Casaubón dice que el 40% de los perros que atiende sufren de ansiedad por separación o hiper apego. Aseguró que las personas humanizan a los perros y tratan de darles todo lo que pueden, como resultado, ellos no pueden soportar la ausencia de su dueño y desarrollan gastritis o colitis crónica.

Katia Zaff, dueña del Hotel Canino Real, consideró que el problema es que los veterinarios sólo ven la parte física de las mascotas y nadie enseña cómo tratar a los perros psicológicamente.

A un perro sobreprotegido le cuesta relacionarse con otros perros, explican los autores del análisis.

La psicóloga Rocío Ordoñana dice que estos animales son una buena manera de obtener cariño e incondicionalidad sin tener que hacer grandes sacrificios."

Fuente: El economista.mx

Estrés canino


Los perros, al igual que los humanos, también pueden sufrir estrés. Éste es una reacción del organismo ante una situación de emergencia o una respuesta de mayor intensidad que la que se produce en circunstancias normales. Aumenta la frecuencia cardíaca y el sistema nervioso entra en alerta segregando sustancias como la adrenalina para que los sentidos entren en pleno funcionamiento. Esto no es malo, siempre y cuando no se prolongue en el tiempo, pues ayuda a superar una situación.

Sin embargo, si un perro sufre estrés continuo, su organismo se desgastará y tendrá más propensión a enfermar ya que sus defensas descenderán. Psicológicamente, al encontrarse permanentemente ante situaciones conflictivas, reaccionará instintivamente. Puede desarrollar conductas agresivas y sentir miedo, además de que será incapaz de aprender puesto que estará afectado emocionalmente.

Causas del estrés en los perros

Gracias a su gran sensibilidad, los perros perciben sin esfuerzo nuestro estado de ánimo. Esto significa que un amo estresado transmitirá este estado de ánimo a su perro y, al ser una situación continua, no podrá resolverlo y no conseguirá relajarse. Lo que nos pasa les afecta, así que debemos intentar ser personas equilibradas sin excesivos conflictos.

Sin embargo, el estrés puede deberse a otras situaciones. Un perro que realice poco ejercicio o que esté mucho tiempo solo y se aburra al carecer de estímulos, también puede padecerlo. La solución, en este caso, está clara: dedicándole más tiempo, haciéndole partícipe de la vida familiar y dejando que juegue con otros perros, conseguiremos que lo supere. No olvidemos que son animales sociales que necesitan interactuar tanto con humanos como con individuos de su misma especie.

Un cambio en su entorno también podría afectarle. Una mudanza puede ser particularmente estresante para el animal, pero con juguetes u otros objetos impregnados con el olor de su antiguo hogar lograremos tranquilizarle. Las visitas al veterinario o la llegada de un nuevo miembro a la familia pueden ser situaciones que tampoco tolere. Un poco más de atención y palabras de cariño contribuirán a que supere su ansiedad y siga considerándose importante.

Lo cierto es que la rutina es fundamental para ellos, de ahí que les afecten los cambios que perturban sus hábitos. No se trata de ser excesivamente rígidos pero sí es bueno establecer un horario para la comida, los paseos y los juegos.

Detectar el estrés canino

Cuando una mascota está estresada, cambia su comportamiento. Los perros agresivos lo serán aún más: ladrarán, gruñirán e, incluso, podrían llegar a morder. Los perros nerviosos sin tendencias agresivas pueden canalizar su nerviosismo a través de vómitos o diarreas mientras que los que son más introvertidos podrían empezar a lamerse o morderse compulsivamente hasta hacerse heridas.

Si detectamos cualquier anomalía debemos acudir al veterinario para que descarte cualquier enfermedad y, si nos confirma que padece estrés, nos dará la mejor solución. En ocasiones será necesario recurrir a un etólogo o a un adiestrador y, en casos extremos, quizá debamos medicar al perro. Una dieta equilibrada es fundamental en estos casos, puesto que el estrés afecta al sistema inmunológico.

Es evidente que no podremos evitar situaciones que estresen a nuestro perro pero si somos considerados y aprendemos a tratarle como debemos, conseguiremos minimizar sus efectos. Con buena alimentación, estímulos suficientes y actividades divertidas, habremos recorrido mucho camino. Además, pasar tiempo con él y hacer que disfrute sólo traerá beneficios para todos.

El adiestramiento de un perro adulto


El refranero popular nos dice que “En perro viejo, todo son pulgas”; en otros países hablan de “No es posible enseñarle cosas nuevas a un perro viejo”, pero la realidad es que, sabiendo y respetando siempre que cada perro es único, un individuo, resulta posible enseñarle cosas nuevas a un perro viejo, siempre que tengamos en cuenta y nos adaptemos a su distinto ritmo de aprendizaje.
Tanto nuestras mascotas como nosotros estamos aprendiendo y podemos aprender durante toda nuestra vida, esto forma parte de nuestra necesidad para la supervivencia. En la edad adulta contamos con la gran ventaja de nuestras experiencias previas, que nos ayudan a compensar otras posibles carencias, y esto mismo sucede con nuestros perros.

Está claro que tenemos ciertos condicionantes, con nuestros perros, fruto de la edad:
Limitaciones físicas: para realizar ejercicios de fuerza, saltos y equilibrios, para oír o ver nuestras señales, posibles dolores o molestias en articulaciones. Limitaciones mentales: dificultad para concentrarse por períodos prolongados, limitación para retener la información, por lo que puede que requieran más repeticiones, aprendizajes y experiencias previas que están muy arraigados o que pueden interferir con los nuevos aprendizajes.

POR QUÉ ADIESTRAR A UN PERRO ADULTO

Después de años sin intentarlo, algunos propietarios se ven en la necesidad de adiestrar a su perro. Entre las razones por las que los propietarios se deciden a adiestrar su perro adulto podemos destacar:

• Cambio de las circunstancias personales: se amplía la familia (llegan los hijos o los nietos) y se quiere tener la certeza de que será posible controlar al perro y que no va a tener ninguna reacción indeseada con los pequeños. El perro convivió con los hijos, ya adultos y realmente nunca tuvo oportunidad de estar en contacto con niños, motivo por el que tenemos ciertas dudas sobre cuál será su comportamiento y necesitamos trabajar este aspecto para asegurarnos de que no tendremos ninguna sorpresa.
• Cambio de vivienda, con vecinos menos receptivos a los saludos de un perro que no conocen. Hemos tenido que ir a vivir con los hijos, que ya no están dispuestos a aceptar algunos de los comportamientos del perro (que ladre en la puerta y moleste a los vecinos, por ejemplo).
• Adopción de un perro adulto que necesitamos adaptar a nuestras circunstancias personales y rutinas.
• Perro de albergue o un perro de alguna asociación de perros de asistencia ya jubilado al que acogemos en su jubilación.
• Necesidad de modificar algunos comportamientos que ya no nos resultan aceptables.
• Distracción con perros. Con el paso de los años, lo que inicialmente nos resultó gracioso, nuestro perrillo ladraba a los perros de más tamaño, ahora se ha complicado y nos hace difícil su control y no nos permite disfrutar de los paseos.
• Pobre respuesta a la llamada. El perro cada vez se aleja más cuando lo soltamos y ahora que vamos a zonas nuevas para soltarlo, tenemos miedo que se pierda o que lo atropelle un coche.
• Deseamos realizar nuevas actividades con nuestro perro, fruto de nuevas aficiones, disponer de más tiempo en nuestra jubilación o por “prescripción facultativa”:
Siempre tenemos presente que cada perro es un individuo, con su propia personalidad. Después de tantos años de convivencia, si el perro ha estado con nosotros toda su vida, tendremos la ventaja de que ya nos conocemos perfectamente y sabemos que es lo que le motiva (comida, juegos, caricias, salidas…) y tendremos establecido un fuerte vínculo que facilitará el proceso de aprendizaje. Éstas son dos grandes ventajas frente a lo que demandaría de nosotros un cachorro (mucho más excitable, en ocasiones más difícil de motivar y con, incluso, menor capacidad de concentración al que tendríamos que ganarnos con juegos y cariño).

Es por ello que a la hora de enfocar el adiestramiento de un perro adulto tenemos que respetar y prestar especial atención a las reglas básicas.
Es posible que sus reacciones y respuestas sean más lentas pero pueden ser más precisas y con mejor calidad en la ejecución.

Mantener el adiestramiento y aprendizaje de nuevos ejercicios favorecerá su calidad de vida, que permanezca alerta y con buena salud, también nos permitirá detectar, de forma prematura, posibles problemas de salud que podremos consultar con nuestro veterinario.

Fuente :"El mundo del perro", Texto: Benigno Paz

Konrad Lorenz y la impronta

Lorenz, que ganó el Premio Nobel de Medicina en el año 1973, estudió a las aves y se dió cuenta que al nacer y romper su cascarones, existía un periodo crítico por el cual, el ave muestra apego o un fuerte lazo con sus madres, o si eran huerfanos, con el primer ser que veían a su lado. A esto le llamó Impronta.

Ya hace muchos años, Konrad Lorenz, zoólogo y etólogo austríaco que desde niño era un amante de los animales y empezó a observar sus conductas, notó que las crías de los gansos comenzaban a seguir a su madre poco despues de romper el cascarón. Creaban un vínculo importante que ayudaba a la madre a protegerlos y a entrenarlos. Un descubrimiento importante de Lorenz fue que los ansarinos huérfanos lo seguían a el como si fuera su madre unos instantes despues de romperse los cascarones. Los gansos recien nacidos detectaban un ser grande en el momento de romper sus cáscaras y ocurría ese apego. Era un patrón mas o menos permanente. Incluso algunos gansos silvestres, debido a esto, preferían pasar la noche en la recámara de Lorenz y lo seguían a todas partes. A esto, Lorenz le llamó "impronta".

El término impronta se refiere a una forma de aprendizaje en la que un animal muy joven fija su atención en el primer objeto que ve, escucha o toca y el movimiento que, a continuación, hace tras ese objeto; en la naturaleza, ese objeto normalmente es uno de los padres. Experimentalmente, otros animales y objetos inanimados han sido utilizados para estudiar este comportamiento. Lorenz en el año 1935, se dió cuenta de esto al observar que ciertas aves, al dejar el nido después de la incubación, identificaban a cualquier otro ser que se moviera como su madre.

El período crítico en la Impronta

El período crítico de la impronta que vendría a ser el establecimiento del vínculo entre los gansos y su madre, ocurre poco despues de romper el cascarón, cuando las crías son lo suficientemente fuertes como para desplazarse, pero antes de adquirir un miedo intenso hacia los objetos grandes en movimiento. Si se retrasa la impronta, los gansos sentirán temor de la madre o solo desistirán y cansarán, se debilitarán y parecerán apáticos.

Ese periodo crítico mas que hablar de un aprendizaje que se da o no se da, mas que nada se trata de un periodo sensible por el cual se efectúa la impronta. Para Lorenz se trata de un proceso permanente e irreversible, no se extingue una vez establecido. Aseguraba que el apego inicial formada por la impronta favorece la identificación dentro de la especie y que las preferencias sexuales del adulto provienen de dicho apego. Lorenz improntó gansos silvestres a su persona en el momento de romper el cascarón, y cuendo alcanzaron la edad adulta, ignoraban a los miembros sexualmente receptivos de su especie, pero hacían avances sexuales a Lorenz. Pero los datos indican que la formación de un vínculo irreversible constituye la excepción, no la regla. La reversibilidad de la impronta en las aves quiza sea porque esta es nidifuga, osea, deja el nido poco despues de romper el cascarón o nidicola, osea, permanece en el nido un período largo. La especie que se queda mas tiempo en el nido muestra un tipo de apego mas permanente al objeto improntado y en ocasiones manifiesta una preferencia sexual por el, mas que por los miembros de su propia especie.

La impronta y el ser humano

Los investigadores no coinciden en las semejanzas entre la impronta de ciertas aves y la conducta de apego del hombre. No se cuentan con pruebas contundente de que exista un período crítico para que se establezca este vínculo en los seres humanos. Tal vez los progenitores y su hijo sean muy responsivos a la vinculación de los primeros días que siguen al nacimiento, pero difícilmente se trate de un período crítico. Por lo demás el niño debe establecer una cierta clase de relación con uno o varios cuidadores importantes durante los primeros ocho meses de vida para que el desarrollo se realice en forma normal. Los monos tienen nexos biológicos mas estrechos con el hombre, de ahí que sus estudios sobre desarrollo y privación social contribuyan mas a conocer el desarrollo humano que los estudios sobre impronta en las aves, aunque no deja de ser muy curioso.

A partir del trabajo precursor de Lorenz, se ha descubierto muchos otros ejemplos de improntan y no todos involucran el lazo progenitor - descendencia. En algunas especies, la descendencia nueva se impronta incluso con ciertos elementos del ambiente.

Konrad Lorenz


Nació en Vienaen el año de 1903 y murió en Altenburg, Austria, en el año de 1989. Fue un zoólogo y etólogo austriaco. Cuando terminó sus estudios en la escuela secundaria, y siguiendo los deseos de su padre, se trasladó a Estados Unidos para seguir dos cursos semestrales de medicina en la Universidad de Columbia (Nueva York), tras lo cual regresó a Viena para completar sus estudios. En 1928 se graduó en medicina y en 1933, en zoología.

En 1939 fundó con N. Tinbergen la escuela etológica del comportamiento animal, que mantuvo fuertes discrepancias con la escuela estadounidense de psicólogos experimentales. Los estadounidenses estudiaban los animales en el laboratorio y los europeos preferían observarlos en su hábitat natural. En 1935, al estudiar las pautas de aprendizaje de los polluelos de ganso y de pato, descubrió una etapa crítica en la que aprenden a reconocer y a seguir a los padres, incluso si éstos son adoptivos, siempre que en ellos estuviesen presentes los estímulos auditivos o visuales, la impronta, que provoca la reacción de los jóvenes.

De 1940 a 1942 ejerció como profesor y jefe de departamento en la Universidad de Königsberg. Prisionero de guerra del ejército soviético, fue devuelto a Austria en 1948. Pasó entonces a dirigir el Instituto de Etología Comparada de Altenberg. De 1961 a 1973 dirigió el Instituto Max Planck de Fisiología en Seewiesen. En 1973 compartió el Premio Nobel de Medicina con K. von Frisch y N. Tinbergen. A Lorenz se le recuerda además por esta frase:
"Se dijo, pero no se escuchó. Se escuchó, pero no se entendió. Se entendió, pero no se aceptó. Se aceptó, pero no se llevó a la práctica. Se llevó a la práctica, pero ¿por cuánto tiempo?".

Unos agentes con mucho olfato

En lo que va de año, la Policía Nacional ha intervenido más de 15 millones de euros en efectivo en distintas operaciones. Una parte, más de 300 mil, ha sido gracias a unos agentes con mucho olfato. En el mundo de las tecnologías, vuelve a triunfar el instinto.

Los perros han sido adiestrados para detectar el olor de la tinta. El proyecto comenzó en abril de 2009. Los agentes sospechaban que en muchas operaciones contra el narcotráfico los criminales guardaban dinero además de estupefacientes. Pero como reconoce el jefe del grupo escuela de la Unidad de Guías Caninos, el inspector Juan Antonio Sanz, a veces el dinero estaba mucho más oculto que la droga y no siempre se encontraba.

Hace unos años, en una operación en un poblado chabolista, la Policía sabía que los traficantes tenían guardada una cantidad de dinero muy importante. Lo habían averiguado gracias a una escucha telefónica. Pero no había manera. No aparecía por ningún lado. Al final, con una excavadora tuvieron que remover la tierra de toda la finca. Sólo así lograron localizar el tesoro. Hubieran tardado mucho menos de haber contado con especialistas cualificados. Ahora ya los tienen.

Es el grupo de perros BCL (Billetes de Curso Legal), uno de los pioneros en Europa. De momento son 12 canes. Como Roco, un labrador que ya ha descubierto 150 mil euros en un par de operaciones. En unos meses, estos animales, hasta ahora expertos en la búsqueda de drogas, han añadido a sus capacidades olfativas la de detectar billetes. El procedimiento es sencillo. Con la colaboración de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, comenzaron introduciendo a los animales el efluvio de la tinta que se utiliza para imprimir los billetes. Un aroma tan fuerte como característico. Después, siguieron con billetes nuevos troceados, que también desprenden un aroma potente. Y terminaron con billetes usados que, con tanto sobeteo, casi son imperceptibles para una nariz humana. Pero la canina es otra historia.

Un buen perro, y con adiestramiento adecuado mucho más, es capaz de distinguir una partícula entre 100.000. Y cuando está trabajando resulta prácticamente inútil desviar su atención con otro perfume.

Su primera intervención, contra las FARC

El grupo se estrenó con éxito en una operación reciente. Se trataba de desarticular una presunta trama de blanqueo de dinero de las FARC. Tres de los perros intervinieron en el dispositivo el pasado 1 de octubre. Y en un momento descubrieron ocultos tras varios muebles dos mochilas con más de 150.000 euros.

El adiestramiento, una tarea diaria

Los Guías Caninos se encuadran en las Unidades Especiales de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana. Unos grupos que se caracterizan por un reciclaje continuo, por buscar nuevas especialidades y perfeccionar sus técnicas y procedimientos.

"Son como perros de élite", comenta Antonio Serrano, uno de los instructores. "Necesita ejercicio y adiestramiento, que nunca finaliza. Intentas mejorar donde falla. Cada jornada preparas las prácticas, trabajas, le dejas descansar. Y así todos los días".

Antonio se encarga de tres perros. Entre ellos, Bolka, un pastor alemán muy nervioso y juguetón. Lleva 7 años con él. "Es como uno más de la familia", confiesa. "Te tienen que gustar mucho los animales. Yo llevo 17 años en Guías Caninos. Y, lógicamente, coges mucho cariño a los perros, que suelen acabar, una vez retirados del servicio, con nosotros, con familiares o amigos".

Ahora, con su trabajo y el del resto del equipo de policías, se suma una nueva especialidad. A las clásicas de búsqueda de explosivos, sustancias estupefacientes, acelerantes del fuego y seres humanos, así como rescate o defensa, se une la última novedad, detectar billetes. Eso sí, verdaderos. O los falsos fabricados con tinta similar a la real.

El blanqueo de capital u ocultar dinero negro va a ser más complicado a partir de ahora. No se llevan comisión, pero estos perros van a estar ahí para destaparlo.

Un simple «juego» para los animales
Su adiestramiento se basa en el llamado método positivo, por el que el animal actúa en función de su instinto de búsqueda y por el cobro de un premio, una recompensa que es simplemente el reconocimiento y el juego por parte del policía que lo guía. Las capacidades físicas, de obediencia y concentración de estos perros suelen mantenerse hasta los ocho años, lo que supone el fin de su "vida profesional" en la sección de Guías Caninos, en la que trabajan más de 80 animales encuadrados en las Unidades Especiales de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana.