Perros reactivos

Todos nosotros nos hemos encontrado alguna vez cuando paseamos con nuestro perro con otro que manifiesta "agresividad" o excitabilidad al acercarnos en forma de ladridos, lanzamientos hacia adelante, bocados al aire y otras señales, eso es un perro reactivo.

La reactividad en psicológica se define como un fenómeno por el cual los individuos alteran su comportamiento o conducta cuando sospechan que están siendo observados. Los cambios que se producen pueden ser positivos o negativos, y dependen de la situación.

Existen varias formas y niveles de reactividad. La reactividad no es un fenómeno que se limite únicamente a los cambios derivados del mero hecho de estar siendo observado; también puede hacer referencia a todas aquellas situaciones en las que se produce un cambio en el comportamiento para satisfacer las expectativas de un observador.

Cuando hablamos de perros reactivos nos referimos a aquellos que manifiestan una conducta nerviosa, de ladrido o agresiva cuando se aproximan a otros perros. La distancia en la que se produce esta "reacción" o la intensidad y gravedad de la misma la clasificará en varios niveles y formas.

Para nosotros cada perro es un individuo diferenciado a pesar de que pertenezca a una raza y tenga por ello algunos de sus caracteres más o menos definidos (temperamento, vitalidad, instintos, etc.) por lo tanto cada reactividad debe ser tratada de una forma individualizada y con la colaboración de los propietarios del perro.

Normalmente la reactividad no se da como un fenómeno aislado sino que está rodeada o sumergida de otras problemáticas en el automundo del perro en cuestión.

Trabajar para que el paseo con correa sea una experiencia agradable para ambos, que el perro gane autocontrol y sepa como saludar y relacionarse con sus congéneres (señales de calma) son la base en la que se sustenta un adecuado tratamiento de este problema. El saber anticiparnos a sus reacciones también juega un papel importante en una resolución satisfactoria.